La Agencia de Cooperación Japonesa, JICA, extendió una invitación a la ALPU a participar en un evento paralelo a la COP 30, en el Pabellón Japonés.

El evento se realizó el día de 19 de noviembre, al medio día con la participación de otros panelistas de Brasil y del Banco Mundial, además de la Vicepresidenta de ALPU y representantes oficiales del Gobierno de Japón.

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El panel discutió los desafíos de la cooperación internacional en la resiliencia climática y los esfuerzos de diferentes ciudades para adaptar e innovar ante estos desafíos.

También fue presentada la iniciativa de adaptación TICAD del Gobierno Japonés como una visión para el crecimiento resiliente del clima y un mecanismo más de colaboración que espera fortalecer el apoyo a la adaptación, colaborar y co-crear con socios externos y movilizar recursos privados.

Con la participación de:

Jessica Martinez, Vicepresidenta de ALPU

Desde ALPU se mencionaron las ventajas de promover el desarrollo resiliente del clima, algunos mecanismos para que la cooperación internacional potencie las sinergias entre la resiliencia climática y otros objetivos de desarrollo, así como el equilibrio de la resiliencia con otras prioridades —como la vivienda, la movilidad y el desarrollo económico.

Algunos de los temas que hablamos:

Se compartió un breve contexto sobre la situación de Centroamérica y Costa Rica en materia de vulnerabilidad climática, mencionando los impactos y efectos urbanos, económicos, ambientales y sociales más visibles; así como las consecuencias y retos que enfrenta la región.

Puntualmente se hizo énfasis en la necesidad de revisar el modelo de desarrollo urbano de baja densidad, como en el caso de Costa Rica, por el consumo excesivo de suelo y la presión que genera sobre los recursos naturales y las zonas de protección, además de que obliga a la construcción de nuevas redes e infraestructura en zonas suburbanas, mientras en los centros urbanos están subutilizadas producto del despoblamiento y la migración hacia las periferias.

Promover soluciones basadas en la naturaleza (NbS), como el rescate y restauración de los ríos urbanos -como un elemento estructural del paisaje visible de la ciudad-, habilitar más espacios verdes para absorber el agua de lluvia y reducir la escorrentía superficial; son medidas necesarias para reducir la carga sobre los drenajes pluviales y los ríos. Buscar una movilidad sostenible, priorizando el transporte público y los modos activos, constituye también un elemento fundamental para reducir los efectos del cambio climático.

En este proceso, el papel de la tecnología para monitorear, mitigar y prevenir los posibles riesgos derivados de los impactos del cambio climático y el desarrollo urbano, resulta fundamental, al igual que el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre ciudades.

ICA presentó la iniciativa de adaptación TICAD como una visión para el crecimiento resiliente del clima y un mecanismo más de colaboración que espera fortalecer el apoyo a la adaptación, colaborar y co-crear con socios externos y movilizar recursos privados.
Desde la Asociación Latinoamericana de Planificadores Urbanos extendemos un agradecimiento profundo a JICA por la invitación y por ofrecer siempre espacios de diálogo y reflexión sobre los retos que enfrentan las ciudades latinoamericanas.

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